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Calorías de mantenimiento: qué son y cómo calcular las tuyas

Tus calorías de mantenimiento son las que comes para que el peso no se mueva (tu TDEE). Te enseño a calcularlas con la fórmula y con el método que nunca falla.

11 de julio de 2026 · 6 min de lectura

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Te lo abro sin rodeos 🦦: tus calorías de mantenimiento son las que comes al día para que tu peso se quede quieto — ni sube ni baja. Es tu gasto energético total diario, lo que los manuales llaman TDEE. Si comes justo ese número, tu cuerpo está en equilibrio.

Y son la cifra más útil de todas, porque es tu punto cero: desde ahí decides si quieres bajar (comer un poco por debajo, un déficit calórico), mantener (quedarte ahí) o subir (un poco por encima). Sin ese número de referencia, vas a ciegas.

Vamos a sacar el tuyo. Hay dos caminos: uno rápido con una fórmula, y uno más lento pero mucho más fiable. Te cuento los dos.

¿Qué son exactamente las calorías de mantenimiento?

Piensa en tu cuerpo como una cuenta bancaria de energía. Cada día ingresas calorías (lo que comes) y gastas calorías (respirar, latir, moverte, entrenar, hacer la digestión). Cuando lo que entra y lo que sale se igualan, el saldo no cambia: eso es el mantenimiento.

El balance de calorías es, de hecho, el motor principal del cambio de peso — es el principio en el que se basa el propio Body Weight Planner del NIH. Comes por encima de tu mantenimiento de forma sostenida, y ganas. Por debajo, pierdes. En el punto justo, te quedas.

Métetelo en el bolsillo: mantenimiento = las calorías donde tu peso no se mueve. Es tu punto cero, no tu límite.

Camino 1: la fórmula (una estimación en 2 minutos)

El atajo es calcular tu gasto en dos pasos. Primero tu metabolismo basal (lo que gastas en reposo) y luego lo multiplicas por cuánto te mueves.

Para el metabolismo basal, la ecuación más fiable es la Mifflin-St Jeor, con tu peso (kg), altura (cm) y edad:

  • Hombres: (10 × peso) + (6,25 × altura) − (5 × edad) + 5
  • Mujeres: (10 × peso) + (6,25 × altura) − (5 × edad) − 161

Ese número lo multiplicas por tu factor de actividad. La idea de fondo la respalda el marco FAO/OMS/UNU: moverte más eleva tu gasto por encima del metabolismo basal. Los multiplicadores que usan casi todas las calculadoras de nutrición son estos:

  • Sedentario: × 1,2
  • Ligero (1-3 días/semana): × 1,375
  • Moderado (3-5 días): × 1,55
  • Alto (6-7 días): × 1,725
  • Muy alto (trabajo físico): × 1,9

El resultado son tus calorías de mantenimiento estimadas. Si quieres el paso a paso con un ejemplo completo, lo desmenucé en cómo calcular cuántas calorías necesito al día.

Métetelo en el bolsillo: con el factor de actividad, ante la duda tira a la baja. Casi todo el mundo sobreestima cuánto se mueve, e infla el número sin querer.

Camino 2: el método más fiable (registrar y ajustar)

Aquí abrimos la concha de verdad. La fórmula es una estimación de población, no un escáner de tu cuerpo. Dos personas idénticas en el papel pueden gastar cosas distintas. Por eso, tu mantenimiento real no se calcula: se descubre.

Es más fácil de lo que suena:

  1. Come normal, sin dietas raras, durante 2 o 3 semanas.
  2. Anota lo que comes (aunque sea aproximado) y pésate varias mañanas a la semana, en las mismas condiciones.
  3. Mira la balanza al final:
    • Si tu peso se ha mantenido → esas calorías son tu mantenimiento. Bingo.
    • Si ha subido poco a poco → estabas por encima; baja un pelín.
    • Si ha bajado → estabas por debajo; sube un pelín.

Y no te obsesiones con la báscula de un día para otro: el peso oscila a diario por el agua y lo que tengas en el estómago. Lo que cuenta es la tendencia de varias semanas, no la foto de una mañana.

Ese número que sale de tus propios datos vale más que cualquier fórmula, porque es el tuyo. La fórmula te da el punto de partida; el registro te da la verdad.

¿Por qué mi mantenimiento cambia con el tiempo?

Porque no es un número grabado en piedra: es un blanco que se mueve. Y conviene saberlo para no frustrarse.

  • Si cambias de peso, cambia tu gasto. Un cuerpo más grande gasta más; uno más pequeño, menos. Lógico.
  • Tu cuerpo se adapta. Cuando comes por debajo de tu mantenimiento un tiempo, el organismo ahorra energía y gasta algo menos de lo esperado (los científicos lo llaman termogénesis adaptativa). Una revisión en Current Obesity Reports la cifra entre 100 y 500 kcal/día durante la restricción. Por eso lo que antes te hacía bajar, con el tiempo puede dejar de hacerlo — no es que "hagas algo mal".
  • Tu actividad varía. Una semana de mucho movimiento y otra de sofá no gastan lo mismo.

Traducido a lutra-idioma: el mantenimiento es una foto de hoy, no un carné para toda la vida. Revísalo cada cierto tiempo y ya está. Sin dramas.

Entonces, ¿cómo lo llevo en el día a día?

El número es la mitad fácil. La difícil es sostenerlo: saber cuánto comes de verdad, día tras día, sin volverte loco sumando a mano.

Yo, que me paso el día flotando panza arriba y sé lo que cuesta llevar la cuenta de los mejillones que me caben en la tripa, te lo digo claro: mejor un número aproximado que mantienes que uno perfecto que abandonas el martes.

Y si esto va de algo especial —embarazo o lactancia, una patología, diabetes, o un plan de rendimiento— ahí la cosa se personaliza y lo suyo es que lo lleve contigo un médico o un dietista-nutricionista colegiado. Yo te doy el cómo; la pauta a tu medida es cosa de un profesional que te conozca.

En el onboarding de lutrAI te estimamos el mantenimiento solo —metes cuatro datos y listo— y luego te echo una mano registrando lo que comes con una foto, para que puedas comparar con tu punto cero sin hacer cuentas. Descúbrelo sin agobios — y si quieres, cuéntalo conmigo. 🦦

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Preguntas frecuentes

¿Qué son las calorías de mantenimiento?

Son las calorías que necesitas comer al día para que tu peso se quede estable, ni suba ni baje. Equivalen a tu gasto energético total diario (TDEE): todo lo que quemas entre estar vivo, moverte, entrenar y hacer la digestión. Es tu punto de referencia para decidir si quieres mantener, bajar o subir de peso.

¿Cómo calculo mis calorías de mantenimiento?

Tienes dos vías. La rápida: calcula tu metabolismo basal con la fórmula Mifflin-St Jeor y multiplícalo por tu factor de actividad (de ×1,2 sedentario a ×1,9 muy activo). La fiable: come normal 2-3 semanas anotando lo que comes y pesándote; si el peso se mantiene, esas son tus calorías de mantenimiento reales.

¿Las calorías de mantenimiento son las mismas siempre?

No, son un blanco que se mueve. Cambian si cambias de peso (un cuerpo más grande gasta más), si varía tu actividad, y porque el cuerpo se adapta: tras un tiempo comiendo por debajo del mantenimiento, gasta algo menos de lo esperado (termogénesis adaptativa, de 100 a 500 kcal/día según la evidencia). Conviene revisar el número cada cierto tiempo.

¿Mantenimiento y déficit calórico es lo mismo?

No. El mantenimiento es comer justo lo que gastas para que el peso no cambie. El déficit calórico es comer por debajo de ese mantenimiento para bajar de peso. Por eso primero conviene conocer tu mantenimiento: es el punto cero desde el que se define cualquier déficit o superávit.

📚 Fuentes

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